“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean"
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Bosques y máquinas//
“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean" De pronto la noche fue un subway tranquilo [y recordé a Kurt Cobain]
5.4.11 @ 5:26 a. m.
Los primeros síntomas de agotamiento aparecen cuando sientes frío. Lo pensé y me preparé un mate energizante. Disfruto al fin del verano como una película sobre dioses mayores que descansan luego de la embriaguez. Ahora el bip bip que viene de la habitación vecina va a despertar a C la enfermera que madruga y me ve caminando por el pasillo, antes que ella le sirva el desayuno a la señora que vive en el tercer piso. Me gustaría decirle que cuando oigo aquel sonido, me veo caminando por la ribera de la playa a las cinco y pico de la tarde. Verano 2004, cuando J tenía uno de esos celulares con timbres espantosos y nos reíamos mientras mujeres extenuadas nos ofrecían refrescos helados y quequitos esponjosos con un glassé muy blanco. Sonaba Pavement en la radio portátil, Summer Babe y luego Kurt Cobain en una sesión especial. Porque era cinco de abril, y los tributos no fallan cuando alguien como KC ha sido y es tan referencial en la adolescencia. Ya sabes, él es como el James Dean de la música, un clásico, una de las razones por las que las dosis de intensidad a través de su voz son parte de tu cuerpo musical.
He perdido muchos mp3's, materiales y primeras anotaciones sobre lo que escuchaba desde que me asombré con una primera canción. Solemos perder cosas maravillosas, y algunas las recuperamos, otras parecen desvanecerse en el disco duro de la cabeza, y no, están grabadas como huellas de identidad, que retomarlas en discos es un énfasis. Como Smells like teen spirit, un afónico desgarro de lo vivido en una ciudad literalmente herida de muerte. Kurt Cobain sintonizaba con lo que sucedía. No se trataba de llorar, porque el corazón del país se desangrara y la generación de aquellos años se debatiera entre el desconcierto y la guerra. Nirvana con KC era la implosión. El rubio de voz salvaje tenía una actitud despojada de autocomplacencia, con sus tenis, sus jeans, la guitarra, el grupo, la manera de arrojarte a la cara lo que un poema logra: afectarte.
[Come as you are. 5 de abril de 1992. Discurso del presidente Alberto Fujimori: "...Disolver temporalmente el Congreso del Perú...". Come as you are, cantaba Kurt Cobain en radio Doblenueve. Le escribí una postal a B, mientras las sirenas ululaban en las calles de Lima]
Como a Elvis Presley, a Kurt Cobain, dicen haberlo visto en alguna calle recóndita del mundo. Lo cierto es que ya no está entre nosotros, cantando. Permanece su voz, algo más poderoso que un feeling romántico, lo sabemos, Kurt.
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22.3.11 @ 2:53 a. m.
Gracias Jaime Garza, de la novel narrativa. Gracias Konrad, atisbador y honorífico de las zonas expandibles.
El éxodo post-90's en Perú se siente. Las secuelas, la vida de los que no nos fuimos, la dispersión en la ciudad en la que vives, a la par que la eclosión de las redes sociales. Los cruces, los desafíos de hoy para crear. Pienso en el prolífico Henry Miller, en Samuel Beckett, en Salinger. Distintos entre sí, escribiendo y escribiendo. O lejos, Artur Rimbaud en medio de los parajes africanos, el polvo y la soledad. ¿Qué tenenos de épico, hoy entre máquinas y nodos?. ¿Qué desarrollamos entre el vértigo de la urbe y nuestra mirada?. Creo que si no estuviera aquí escribiendo, no sería quien soy. Me completo cuando escribo en el momento y luego sé que esa sensación se queda cortada, como si estuviera nadando y me detuviera para flotar y flotar. Sé que un impulso de largo aliento me sacará del stop. No me quedaré flotando. ¿Ustedes comprenden?. Si no hay movimiento, no hay impulso. Escribir es movimiento.
***
Hoy en la tarde, estuve en un restaurante pequeño embellecido con untoque moderno, levemente remodelado, noté. Botaron las fórnicas, y pusieron en una pared lateral, un empapelado simple de posters superpuestos. Las luces son cálidas y hay una barra muy funcional. El baño tiene un lavatorio blanco parecido a un embudo y con ese detalle se forja su personalidad. Lo único que me fastidia es que este lugar no pertenezca sino al centro de Lima. Bebiendo mi frozen lemonade, recordaba la primera vez que escuché las canciones de Soy Robot, y después de hablar con J por teléfono me inquieté por su reacción. Se desilusionan de mí cuando conocen mi cinefagia. No me importa hasta que alguien como J no disimula lo suficiente su desencanto. No sé si exagero el golpe de la subjetividad.
Cuando salí del cine, hoy, quise gritar como una poseída: Lima, eres mi madre. La ciudad en la que nací, es mi progenitora. Un día de éstos les contaré por qué.
Etiquetas: henry miller, jerome david salinger, k, lima, samuel beckett, soy robot Un supercarrusel o Pixies
19.11.10 @ 4:19 a. m. Creo que al fin de todos los finales hay canciones que te poseen, te dotan de flujos locos. Una Banda, toda la adolescencia en canciones que son un jardín convertido en música, o no, digamos que es un bosque. Como esa zona de la que Ernest Jünger escribía, donde atisbas al mundo y saltas a su centro sin angustia. En los videos de Money Gone To Heaven, he visto a un Black Francis con el cuerpo algo comprimido en sí mismo, arrojando cierta timidez, un juvenil Francis con camisa de cuadros en plena ebullición musical. Una Banda novísima rompiendo el horizonte lineal de los 80's. El video oficial nos entrega su grito más potencial, un contramanifiesto en vivo, eso que nos lanzaba a la maravilla de sentirnos como si ascendiéramos en un carrusel a los lugares más ricos del cuerpo. Y batirse como niños que juegan con nintendos en la calle, viajar como aventureros con la canción, una y otra vez. Lima era polvo y sangre cuando Pixies sonaba por primera vez. Pixies transfiguraba al peligro, el estado de sitio, la guerra. Pasó el tiempo y hoy cuando los escuchas, eres esa niña que soñaba con conocer Shangai, la nieve en las calles de alguna ciudad llena de artefactos sónicos y de happenings. Eres Pixies, un mar, tu propia banda sonora. ¡Alas!. Etiquetas: lima, monkey gone to heaven, pixies Las playas nebulosas
10.5.10 @ 6:20 p. m. Lima es la ciudad en la que los contrastes son feroces. En todo. Su peligroso modus operandi te violenta si no conoces sus playas, sus nebulosas playas. Lima es el focus de las playas con zoom. Ahora que otro verano fílmico se fue, queda la claridad de la polución. Es más evidente la sucia franja del océano, el mar parece un monstruo. Siempre el monstruo más hermoso e infinito.. . . . . . . . . Voy por el té de menta. Gloomy Sunday cae sobre los dedos, Lydia Lunch. Hey Yorke, desanúdese
21.4.10 @ 11:35 p. m. El título de este post fue un tuit que borré. En un tris me dije que lo prefería para este destino. Decisiones intempestivas. Como el golpe de un pensamiento al saber de unas radiaciones que se me quedan al leer listas. Un gin tonic en 140 caracteres. Relaciones de la escritura con los días de buses en la ciudad alterada esta vez por el verano que se va. El helado aire que llega en las noches cuando atraviesas las calles cercanas al mar. El olor a café que sale de La Tapa y la mirada a las vitrinas con chocolates que no compraré, gelatinas, tortas, pastelillos. Alguna biscotela que me recuerda a papá cuando llegaba a casa cargado de cajitas rosadas con sellos brillantes. Biscotelas suaves para la niña. Del centro de la ciudad recorriendo avenidas húmedas en días de invierno, porque las biscotelas eran de la estación lluviosa. De la garúa que es la pequeña lluvia que cae en días nublados en los que te abrigas y estornudas en algún paradero o al cerrar la ventanilla del taxi. Y aparecen los nudos de la conciencia, diminutos fraseos musicales. Cosas terrestres, tú sabes. Pensé en nudos, en el Horror-dream al que evoco en momentos como éste o cuando estoy en twitter y me asalta algo como una enunciación. O ganas de escribir sobre una película, o cuando encuentro ciertas realidades que no me atraen y que paradójicamente me mantienen en un estado de deseable perturbación. Y el cruce de los noticieros, las burlas políticas, ciertos ensañamientos comunes, el desgaste de algunas cosas y sentimientos. Descartar algún adverbio, buscar alguna imagen, un signo, un detalle. Y dejar atrás los nudos, lo que sabe a serenarse, pero no a renunciar a ciertas violencias. Otra vez las cosas terrestres y todo. No era el kit completo, si no infinito. El camino. The Arcade Fire cantando Rebellion viene [como premisa]. Uh, armonías. Etiquetas: horror-dream, lima, the arcade fire, twitter Oh perro del verano, te vas
12.1.10 @ 4:05 a. m. Saliva gotea de tu hocico, perro viejo, perro del verano tu boca tu hocico tu estigma en un tazón de caldo tu hueso tu rabia y ayer eras el cachorro del amor sucio el relámpago de una calle de Lima, el color de una playa turbulenta mi vida a los 14 años subiendo escaleras de espuma sin más ladrido que el deseo más negro te vas perro del verano, lejos como subterráneo ebrio, demasiado lejos, cual comic en una viñeta que nunca se termina, y llueve en tu fango, perro en celo perro en cielo. ¿Cómo les va, cómo me va en estas últimas tardes del año?
29.12.09 @ 5:55 p. m. Conté en twitter que vi a la Virgen de la dulce espera y lloré. Divinidad cual filigrana artesanal, de las manos de Juana Mendívil, cusqueña amadora de las vírgenes con vestidos largos y bordados con suprema delicadeza. Estas últimas tardes del 2009 tal vez serán similares a las que pronto llegarán, lo sé. Con el sol poniente, cosas abstractas elaboradas en minutos robados a las tareas. Ganas de escribir sobre conceptos vistos en un cuadro, lecturas periféricas. [Todavía no vi Avatar] Me tendí después del almuerzo a dedicarle pensamientos a quienes se acercaron a mí a través de twitter. Mi condición de nómada me impide estar en un solo lugar y tener horarios, comprometerme a citarme con alguien sin que predomine la posibilidad de fallarle. Y en fin, me imaginé por un rato conversando con Paola, la philosofer, y recordé su preciosa planta con gel en su estante reluciente. Me dije que me gustaría que lea mi tumblr, por ejemplo. A veces atisbo el suyo y hace unas semanas me di cuenta que teníamos el mismo template, así que cambié el mío. Los que vienen mucho por aquí, saben cómo me gusta cambiar templates y que eso se relaciona más con esta zona. Y también saben qué significa la etiqueta k, [demonios, esa k, sí] y de una u otra forma, estamos conectados. Me interesa escucharles, acá estoy. Si pasas por el film x, Sergio Colmenar, ten en cuenta que me suelto escribiendo y que eso implica que cuente algunos sucesos que probablemente no importan en general, pero lo valioso de todo este rail constante es cómo nos aproximamos. No afirmaría que se opera una profunda simbiosis entre lo que escribe Sergio Colmenar y yo [no te espantes Sergio C] mas sí que remueve mi mirada sobre todo lo que me involucra, como en otras perspectivas, la Inmanencia de Naxos, ha operado en mí. O como esa potencia de mi querida Sayak. El kurupí está lejos o está cerca y su desperazamiento punk me acompaña con su sola existencia. O la black zona de la máquina de Hamlet, el pulso de Poli, toda esa frescura que necesito en esta vida como necesito esa multidiversidad de miradas cayendo y cayendo a mi cabeza, retroalimentándome cuando hay un un intersticio y que allí estemos, con este impulso de exploradores, y habría que hablar del espacio de postbop, de todo lo que prefigura y va construyendo, como de la radiante Poliamida y su elegancia, o la perturbación que dibuja en sus palabras Jaime Galarza con sus historias. Y zoom, zoom, los posts de Jesús DeLeón, la Catatonia del neobarroco Reiben o el influjo que despliega a su alrededor el Crossfader Network Rafa Saavedra, las páginas de Satán en Lima, y Patricia de Souza, desde París u otra ciudad del mundo. Me dejo llevar por lo que me configura: este film x, las voces que arman un gran campo magnético. Todo. El país como referente de raíces, la Historia, y los radares políticos. Este año fue marcado por los cruentos sucesos de Bagüa. Una vez más se devela que no todo se trata de lo que ves en los noticieros, y en los registros oficiales. Lo elemental en cada hecho. Nos nos dejaremos joder, gritaba un muchacho ayer. Sí. Me siento viva como ese deseable pulpo biomacánico de fantasía, a veces. Un transformer que sale a su ciudad, aborda el autobús y en largos trayectos, va procesándose hasta que sobre el asfalto, se fusiona con la urbe. Un animal en realidad, con hambre de todo, de todo. Oh yeah. Etiquetas: bagüa, blogs, filmx, k, lima, twitter horrísona
@ 5:18 a. m. Domesticados. [Ese es el horror que apenas sobresalta en estos tiempos] Bébete tu soda heladita, me dije y aterricé en la noche que se acababa. Ya suena el primer claxon del panadero. Buuuuum, un torniquete al lado, y los ruidos de la computer. Un eco de Séneca y papeles estrujados. El recuerdo de Danilo escribiendo sobre vasos de ternopol, lapiceros, Ikea y su ciudad de arquitectura uniforme con el mar salvando su perfil de cemento. Te diría Danilo, que Lima es la bienamada flor carnívora o el corazón de un país herido. Te hablaría de Bagüa y de los malditos noticieros, de las callecitas estrechas de Barranco y su tren florido en medio de la vereda, frente al Parque de las estatuas blancas. Y se me escapa el alba con su clown fantasma. Un asedio breve, no me hagas caso. Necesito escribir mails como si fueran mensajes de vida o muerte, y después como si se tratara de panfletos futuristas. Y tú serías el destinatario, un astronauta perdido que encuentra su estrella en el universo, su amuleto sideral, mientras escribe sobre muchachas bellas y clases de literatura. Estaré lejos, Danilo, y sin estilográfica especial. Y te recordaré cantando como una de esas arrebatadas caminantes. Nómada toda la vida. Etiquetas: bagüa, barranco, k, lima, mi ojo izquierdo bagua y las soledades
15.8.09 @ 1:32 a. m. sábado 15.8.09 leía posts de blogs que sigo y encontré vivencias lejanas de la mía. otras latitudes. redes de wii, starbucks, bares y juventud elegante, porno, ciudades hipermodernas. por acá los paisajes urbanos son extremos. zonas grises con paredes de smog pegado, polvo, arquitectura asimétrica y zonas de apacible belleza rota por las noches de discotecas, hostales y ferias de artesanías. zonas de lujo sobrio. zonas que bordean la espuma de las playas en las que te sumerges pensando. nada tan bello como esas playas aún. en la ciudad nos movemos desde diferentes motivaciones, somos los malditos hijos de su regazo cruel. solemos ser parecidos, solemos ser distintos. si te trazas una panorámica amplia el corazón del país: lima es un centro, un puntal que se relaciona con cada departamento del perú, por todas las vías existentes. y es así como la álgida bagua que en junio pasado se abriera como una herida por el abismo entre gobierno y comunidades nativas -una realidad latente- se relaciona con lima por lo que significa ser cuerpos violentados. se relaciona bagua con las soledades del que ha sido despojado ancestralmente y se rehusa a conformarse. cuando escribo acá, pienso en que expresarlo en un post es apenas una manera de movilizar la mirada, el flujo de las empatías, el reconocimiento de potencias intensas que se cohesionan en movimientos constantes. bagua deviene en incandescencia. un día de éstos aparecerán comics sobre sus días. la insolencia, querido film x, inagotable. como esta zona que se mueve a veces como un pantano. a veces como una pista de baile, otras como un plano de secuencias muy twin peaks y otras como una concentración de voces en una voz. la de alguien que se habla y les habla. soledades con la esencia de lady in the radiator song, con la ciudad cual tatuaje en la espalda. como levantarse cada día y resistir ese gris hasta que no es más gris si no un naranja radiante. y caminar. Etiquetas: bagua, film x, k, lady in the radiator song, lima [phoenix of the city ]
22.3.09 @ 2:48 p. m. . because i'm close & far song of post, here. photos by google Etiquetas: beach house, k, lima Limpieza
30.11.08 @ 4:38 p. m. ![]() El movimiento cotidiano. Leer en la noche espaciadamente. Blipear. Tomar té. Levantarse luego de haber dormido 4 horas. Reiniciar el ciclo diario. Limpiar. Debajo de la cama, las bolitas de polvo, encontrar arañas, recordar libélulas, el murmullo de sus vuelos. Un pequeño terror cuando se agolpaba una contra la pared. Las ventanas abiertas. Una típica mañana soleada y es domingo. Usar detergente profusamente, enjuagar la ropa lavada. Limpiar mayólicas. El baño quedará aromatizado. Los jabones huelen a heno. Verde verde y el sonido del agua en la ducha. Hay polvo por todas partes y las ranuras del placard deben ser limpiadas con una pequeña espátula.La iluminada habitación tiene esa cualidad: sólo enciendo la luz hacia el anochecer. No tengo compañía en esta mañana y escucho la voz del niño que ha aprendido a hablar y que corre por los pasillos. No me inquieta ni molesta. La otra noche tuve un sueño angustioso. Veía a mi tía y su cara parecía tener un velo como los que usan las mujeres musulmanas. Me hablaba ininteligiblemente pero yo captaba el significado de sus palabras y sentía que todo era real. Me movía. En el sueño estaba paralizada pero mi cuerpo se movía. Ustedes saben cómo son esos sueños en los que uno se siente atrapado y confuso y siente al cuerpo abrumado. El llanto del bebé que vive en el departamento contiguo me despertó. Quise levantarme e ir al depa a tocar la puerta y preguntar si podía ayudar en algo. El bebé seguía llorando. Con él viven dos chicas solitarias. La madre se veía voluminosa cuando se instaló con sus muebles y sus maletas, con pinta de gitana desterrada. Ahora va recuperando su cuerpo y al verla, inevitablemente la asocio a mi primer año de madre. La otra chica me recuerda a Midori*, pero sin ojos rasgados. Una vez vino a pedirme azúcar cuando masterkid estaba aquí. Le hubieras dado todo el frasco, el azúcar es dañina, dijo él. Ya no me sorprende que masterkid me dé esas recomendaciones. Es un niño empecinado en comer sanamente. El ansia de un niño por alejarse de ciertos alimentos, cosas, gente. Puede ser bizarro, pero no, masterkid no habla demasiado, solamente mira intensamente y actúa. Y esa tarde, sonreía escuchando mi réplica. La chica se había ido y nos reímos mucho, porque hace unos minutos una mujer que recién se había mudado vino a pedirme dos soles para dar de comer a su niño. Y eran las 4 de la tarde. Se había quedado sin efectivo y más tarde me lo devolvería. De pronto me veían como alguien a quien acudir, en un misma tarde. Una tras otra. Así te sientes rara, pero te alegras y reír con masterkid por las coincidencias fue al fin como un corolario del día. Pinta niño la escena, eh. Una se siente afortunada cuando sabe que cuenta con tarjeta de crédito cuando ve estos casos. En ese momento, recordé los primeros años de masterkid. El quinto lugar donde vivimos, que era una azotea en San Miguel. El mar cerca y a dos cuadras el Parque de la Media Luna. Limpiar en ese departamento nuevo, construído especialmente para alquilar, era un proceso detallista. En las azoteas, el polvo suele entrar en corrientes de aire caliente en verano y ustedes saben, eso es torturante. Pero luego las tardes son bellas en las azoteas y sentarse en las bancas para mirar como anochece es una manera de limpiarse por dentro. Extraño aquella azotea. Uno mira el pasado por el lado hermoso para no recordar que andabas a veces en dilemas por la comida del día. Trabajar cuando aún el niño no camina se hace muy difícil. A nuestras vidas aún no había llegado la computer. La otra noche. Una de las más emocionantes, con Luc y Jstar, estuvimos recordando amigos. Ana y sus marionetas. Ana pasando un año nuevo con nosotros. Adrián, su pequeño niño durmiendo y mi hijo en el camarote también. Dos pequeños ángeles o dos pequeños diablillos si los dejabas juntos más de 5 minutos. Jstar estaba en el viejo Continente y Luc ya vivía en la ciudad de las Torres Gemelas antes de aquel 11 de Setiembre. Nuestro caminos se dispersaban. Lima seguía siendo épica pero ya no estábamos juntos. El éxodo de la gente a principios del 2000 no era tan fuerte como en los años de atentados en Lima y el país, pero la gente seguía marchándose. Nosotros nos quedamos. Lima en los inviernos puede ser devastadora climáticamente. Pero Lima copada por el terror se había convertido en una ciudad siniestra para muchos. Ningún invierno desolado a pesar de todo. Uno se va limpiando lentamente entre marejadas Pero debes ser constante, porque sino retrocedes y te ensucias, te llenas de dolor, te alejas de la fiestas, de las noches tranquilas, de los libros, del cine. La ciudad puede ser una madre cruel. Lima, cada vez crece hacia adentro como una ciudad que descubres si la quieres. Su complejidad llega a ser absorbente. Cada uno experimenta a su ciudad de manera distinta, lo sé. La idiosincracia reúne sentimientos que vienen desde antes que hayamos nacido, como especies de genes históricos. El último de una estirpe soberana: pienso en Taulichusco. Cada vez que voy a ver libros en el centro de Lima, paso por la piedra monumento que está en un pasaje, cerca de la Plaza Mayor. Contemplar la piedra: verla como una erosión de los siglos. Poderosa sensación. * Un hombre mira una máquina. La máquina mirando al hombre. Si la máquina mira al hombre, si lo mira realmente, ¿significaría que el ser humano ya no es el único ser vivo que tiene el poder de mirar y por ende, de imaginar? ¿la máquina imaginará a una velocidad que el ser humano no tiene? ¿qué pasará? ¿de qué limpieza podría hablar una máquina si aborda la subjetividad?. Respuestas pragmáticas. La claridad, el raciocinio, los discursos, las soluciones. Conocimiento acumulado y fagocitado. Lobotomización. Dogmas. U otros caminos. Que hace rato existen. ¿Limpieza?. Máquinas, seres deseantes. * Midori, personaje de Tokio Blues, Novela de Haruki Murakami. Foto, vía Google. Etiquetas: a, ciudad, k, lima, limpieza, taulichusco morphine o el órgano extensivo del cuerpo, yeeeaaah.
29.8.08 @ 5:21 p. m. morphine: en el universo musical, es inaudito que no haya escuchado a esta banda. aunque hace tiempo escribí en el puerto sobre mi aprendizaje musical que estuvo algo limitado por los duros años en la ciudad militarizada, no salgo de mi asombro por mi ignorancia respecto a esta agrupación que junto a the chemical brothers y joy division, declaro que me llena de diversas sensaciones. lo más preciado es eso: diversificar y expandirse. morphine se introduce al cuerpo y te deja como un campo abierto de luz y oscuridad alternándose y nutriéndose: espacio del ser deseante. aquí, morphine. Etiquetas: aprendizaje musical, lima, morphine De regreso tram tram
12.1.08 @ 10:51 a. m. Volví a una bitácora que hace tiempo no leía. La lealtad a un blog se determina por detalles, generalidades, y por algo indefinible como lo que sucede cuando eres fiel a una amistad aunque pase mucho tiempo. Nada de cielos o infiernos, materiales inflamables que arden al mínimo contacto con una sustancia corrosiva. Por ejemplo Film X podría ser considerada como la secuela de un proceso y no sería fallido verlo de esa manera, sólo que no es lo único. Hay mas y más porque es simple y complejo ser humano. Lo inhumano se filtra en las noches solitarias sintiendo a la ciudad en su vastedad, y estás pasando el jugo de naranja, así que tu garganta se humedece y hay color en el aire. Sí, raro. O cuando ya no hay mate y cada objeto cercano está tocado por la soledad propia. Todo se conecta con uno y uno se conecta con todo. Así que a pesar de lo nebulosa y turbia que se torna la vida, hay resquicios de días que no volverán, de noches marcadas por el insomnio y el agotamiento. Leer un blog lleno de violentos relatos puede ser grato en ese sentido tarantiniano que te sacude y te recuerda que hay demasiada debilidad en la gente y que tú no eres la absoluta excepción. Que transpiras frío cuando manejas la bicla en verano, por las calles pequeñas de tu barrio. Aún hay algún rascapies tirado en la pista y si llueve finamente, es lindo. Como si toda la violencia fuera lavada por la lluvia en un instante. Manejas la bicla y recuerdas el relato sobre la ciudad plena de gente maligna. El hombre que destroza el cráneo de un proxeneta y la muchacha que bebe su esperma llorando, putos y asesinos marcando el ritmo de la ciudad. Pienso que Lima aún no es tan feroz como Madrid y luego no, a veces puede serlo, no cada día ni a cada hora, mas sí, y me reduzco por un instante a un puñado de huesos crujientes, a una voz susurrante, una niña acurrucada en su espacio oscuro. Abro los ojos y vuelvo a leer, recordando de pronto al criminal del martillo que nunca pasó hambre. O sí, siempre tuvo hambre de vida. Era un chico ensimismado, extraño y solía andar solo como un perro expulsado por otros perros. Era un sufriente desalmado que mató a una adolescente risueña. En mañanas como ésta cuando el sol quema la piel y los niños juegan en las calles o salen con sus skates hacia las playas, tengo nostalgia de los bosques que no conocí. Todo eso se repite, digo, la sucia nostalgia, la sensación de no pertenecer a algún lugar aunque después sienta que la ciudad es el espacio irreemplazable y que los libros esperan en estanterías, mientras la palabra placard resuena maravillosamente cual irrupción que corta la escena negra. Un sonido, una pronunciación cual mantra de tránsito. Negra la vida, negro el universo, todo lo mejor negro y a color cuando lees quizás un cuento donde el movimiento es constante como un péndulo ligero y el soundtrack tiene la voz de Lou Reed que se pregunta por qué no puede ser un hombre bueno. Querrías ser violento como Harry el sucio o como Raskolnikov, o tal vez como Robocop, justiciero e inmisericorde, racional como una máquina reestructurada entre cyborgs, un vengador separado de las burocracias, un estudiante hosco amado por alguien que no sabe orar y que siempre ora a su modo, como los mártires inconscientes que pululan por la ciudad incendiaria. O no puedes ser ese hombre bueno del cuento, eres la mujer, eres el hombre que camina sin mascotas, sin nada por la ciudad rota, por la ciudad recompuesta, rearmada después de las convulsiones de ayer y Lou se pregunta otra vez por qué la bondad es difícil. Nosotros salimos de casa y en los paraderos de los autobuses, algo sabemos, poco a poco o de golpe, como extranjeros torpes en medio de una metrópolis hostil, exudados sin coca cola ni zapatillas nike, solitos y de alguna manera libres. Etiquetas: bibliotecas, bikini kill, blogs, ciudad, cyborgs, el asesino del martillo, film x, harry el sucio, lima, madrid, raskolnikov, robocop ◄ Older & |