“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean"
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Bosques y máquinas//
“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean" [ pianística ]
30.10.08 @ 5:58 a. m. tú eras el chico de los pianos. tu historia nacía con los acordes de un concierto en la sala de tu casa roja como esa mañana cuando la sangre caía del vientre de tu madre. el anuncio de tu cuerpo y su convulsión. las horas, la incubadora, la filmación de tu arrugada cara, el movimiento de tu pequeña cabeza. cuando llegó el primer piano, tu memoria fotográfica lo guardó en blanco y negro como en los films noir. nina simone cantaría algo tristísimo para ti, el niño solitario en esa casa turbina. después de nina, todo el magnetismo cabía en tu primera canción para piano. premonición del electropunk. después del piano, la guitarra eléctrica y más adelante el segundo piano con nina llena de bruma y saudade que era la mismo, la prolongación de tu karma, el summus de la adolescencia arrinconada a cuartillas, experimentos musicales, orquestación y banda visceral o angelical según el ritmo de los días y el color de la ciudad . tú escapabas de la bruma, tú tocabas el piano. tú mutabas pianísticamente. la captura de los disidentes de la gran ciencia totémica, de quienes todo el mundo hablaba sucedió cuando tenías 16 años. tú te habías alimentado de la ciudad, sin epifanías, transformando los cruentos sonidos en óperas para ser tocadas en escenarios abiertos como pistas de aterrizaje, lejos de la casa turbina.los fantasmas de tu primer piano aparecían en tus noches turbulentas. eran la desolación y el camuflaje de la música protegiéndote de la guerra. o tú eras un fantasma de ti mismo pero estabas vivo y el piano era tu símbolo de identidad. volver al primer piano. volver a la oscuridad y al primer hallazgo. quién sabe, chico solitario, qué pasará. ![]() ellos son como el señor smith en matrix. o son como verdugos postmodernos. algunos adorarían tu música. te traerían el piano imaginado por ti en esos sueños festivos que simplemente eran las pre-composiciones de tus óperas y movimientos diseñados para ser feliz. querrías escapar. querrías llevarte el piano mientras sales de la casa turbina. factoría del arte negro, gran caja musical. pero no sabes a dónde ir, porque no tienes madre, padre, ni amigos, porque eres como un piano sin pianista. y porque nadie te llama aunque te aplauden. la ciudad se olvida de ti. eres como un piano silencioso, ahora que no sabes a dónde ir. tal vez cometerías un crimen si te olvidaras de tus fantasmas. si fueras un cyborg, si no fueras en realidad un piano, un hombre piano. Ilustraciones vía Google. Etiquetas: [ de outsiders y + ], cyborgs, relatos Placeres [ apuntes con banda sonora blipefemeniana]
11.9.08 @ 6:12 a. m. Delgadez dandy.Te gustan los aromas, las vitrinas de las boutiques, los jardines y los acuarios, el glam, los textos anarcas, Jünger y el bosque, Foucault riéndose y transgrediendo los códigos fachos, la máquina deseante, los piscos, los inviernos, las cataratas, las contrarrespuestas, Judith Buttler rockeando, los mails que te cuentan sobre rutas y restaurantes ligeros, el guiño vamp, clons derretidos en escenas punks. Extrañas a Bergson, Corazón de cristal, los films de David Lynch, zombies dementes, Cronenberg, la nieve, los autos ultrasónicos de los sueños, las ciudades turbulentas, la serenidad zen, los héroes góticos, el goce subversivo, las fiestas insólitas con happenings al borde del borde. Destreza post-punk. Wilde redivivo montado en una avioneta roja. Los puentes de Praga, el muro de Berlín, Lima y las noches de verano, Alicante nocturna, Tijuana y la lluvia, Miss Violence y sus performances, los stickers y las postales, Mariátegui conversando con Deleuze en la máquina del tiempo, túneles que te llevan a praderas cubiertas de rocío mientras canta Mylo y te reenamoras de Glenn Branca y los juguetes transformes. Y de los riffs de cada Banda con las que mutas día a día. Gothan Project, The Chemical Brothers. Jeanne Moreau, el encanto de las anoréxicas inteligentes, la belleza de las proletarias cuando madrugan y toman el bus de las 6 de la mañana, el noise post-industrial con toques debussyanos ocultos. Cecilia Barraza cantando Quisiera ser caramelo, el viento en la cara del Gorrión de París, Attaque 77 en una tarde violenta, fractales y skins, templates complejos, hadrones y pentagramas, helados y cactus. Te gusta Ripley con su traje de astronauta o en short, el choque, la alegoría, el sexo para levitar, los anagramas, Kafka burlón, Milena destruyendo en su último instante el campo de concentración, Nietzsche dinamitando el Reich, Jennifer Jason Leight y Kate Moss, Cold war kids, Charles Mingus y los trópicos de Miller, Marilyn Monroe cantando Happy Birthay, los films de Todd, los playlists y la gracia de la little muse. Te gusta el niño master tomando fotografías al mar y a los chicos con skates, la ciudad espuma, el amor bubble, el humor geek/ explosiva semántica y el glamour de los outsiders. Bailar, la ubicuidad, el cuerpo sexy, los bolígrafos, las mac, los zapatos de suave cuero, la mística visceral, Blanca Nieves y los enanos en Radio Filarmonía, los vernissages en tips irónicos, la sideral contradicción, los panegíricos underground, el amor borderline. Las emisiones radiales de los tuiteros y twitter eléctrico. Te gustan los recuerdos de la esplendente Luc, los juegos mecánicos, los libros iconoclastas, las novelas asombrosas, Perros héroes, Amuleto, La carretera, los comics, Alvar Mayor conversando con Milo Manara y Moebius contándole algo a Paul Pope. Ghosts en los sombreros, la foto de papá en la Plaza San Martín, los paredros, los submarinos, las paradojas y las instalaciones con chatarra y aluminio, los haikus y los arlequines, las grutas transparentes, Inspector Morse y Lost, Helen Mirren en Prime suspect, Susan Sontag en jeans, todos sus libros, las motocicletas, los trapecios, las playas, escribir sobre monjas, escribir en general, Björk y Regina Spektor, a veces CocoRosie, siempre The Velvet Underground y las pelucas rojas en las vidrieras cuando llueve. Te gusta Bowie abrazado a Valerie Solanas y la filosofía en puzzles. La piel limpia, María Cass, PJ Harvey en las mañanas, el pay de limón, algunos platos japoneses y siempre el ceviche, las conchas negras y el ají. Morphine cuando estás algo triste y el terror de los films o el sonido de la ciudad que colapsa en rojo, se sana al amanecer y se ensucia otra vez y otra vez, pero brilla y muerde como una gigantesca flor carnívora. Te gustan los cyborgs, Neuromante, las adicciones, los viajes, los subways, la señal kitsch, las antípodas musicales, los enigmas, las autopistas mojadas al lado de prados y casetas telefónicas, las revistas electrónicas de literatura, Ambrose Bierce amando a Juliette Lewis [surrealismo de la escena amatoria], los mitos, los arcanos dibujados, el pogueo con su happy rabia, la danza de la levedad, los trípodes plateados, los espacios minimalistas, los lagos y la niebla, las fotografías extrañas, la belleza abstracta, el misterio y los íconos, las saturaciones transformadas en amor mayéstico, las distorsiones eróticas y la fugacidad de un tren que parte hacia el no-lugar: imagen de la imposibilidad, eterno retorno, quietud del placer, obertura sin fin. Te gusta la sónica borderline, la brisa, los robots, los paisajes con aliento hooperiano, el deslinde y los contramodelos, la poesía kamikaze, el Bosco y El Jardín de las Delicias, Zizek teletransportándose a tu habitación, Sloterdijk en las esferas. Te gustan los designios, los arcángeles arcabuceros, los vampiros rebeldes, los bebés, la sabiduría de Spinoza, los ecos de Bruno Giordano, los paradigmas musicales, el grito orgásmico, la noche, las mañanas risueñas. Flamígeros. Sempiternos sin maldición freak. Alquímicos destruyendo el horror. Vitae y sombra. Ataque. Juego. Ilustración tomada de Google. Etiquetas: cyborgs, dandy, post-punk, sónicas, vida Stráctica
20.8.08 @ 4:04 p. m. Recurriré a la química. No he salido porque me volvió la fiebre y lo que hice fue en primer lugar limpiar mayólicas y dejar a la compu impecable con una crema special. Revisé los esquemas y sinopsis que no me gustan pero que abordo por trabajo, y de pronto le encuentro el gusto por detalles como el del leader de un profesor de bibliografía. Nada aburrido. Pero no he podido ni salir a reclamar telefónicamente por el celu. Creo que otra vez caminaré enchalinada a encontrarme con mis semejantes en la calle, carraspeando y con los ojos rojos. Algo común en la ciudad en este superhúmedo mes. Por ratos ponía canciones, oteaba twitter, tomaba el té de wawasana, cocinaba y heme aquí sin letargo, con el cuerpo en fast posición, lista para salir pero aún con una ligera fiebre. Así que escribir es mi cura en todo sentido siempre, como también puede ser un desangramiento, una punzada en loop a mi zona emocional. Y pasa. Escribir tiene más poder sobre mí que el mal físico, que la neumonía, el dolor, o algo destructivo. * Este tema de Ministry me acompañaba mientras escribía lo que viene. ![]() Stráctica Estoy desconectada según tu canon biomecánico. Mi corazón es un pedazo de platino con señales ocultas. Soy una cyborg oculta y conozco tu maldad. Lo de siempre, eres un crápula más en la ciudad bulliciosa. Te voy a matar saqueador de cyborgs insumisos. Hay cierta paz que cuida la música de los ascensores, de los megamarkets y los arsenales de guerra. Yo estoy a la ribera de tus crímenes. Hoy me hubieras visto con las manos húmedas sosteniendo al bebé de una mujer aterrorizada. Llegaban tus soldados y antes que nos desaparecieran, salimos como magos de aquel tugurio, desnudos, con apenas unas frazadas y las computers intactas. El bebé fue bautizado en medio de la fuga: se llama Alvar como el héroe que amaba el tatarabuelo del mío. No pongas cualquier nombre a quien amas, me dijo mi madre cárnica una mañana frente al mar. Tengo recuerdos, mercernario. Alguna vez fui una niña de verdad y tú nunca lograste quitarme mi infancia. Te engañé buitre, y estoy aquí, lejos de tu vileza. Y soy cruel para los de tu raza, nunca lo olvides. No me persigas más. Invierno de ciudad post-nuclear. Cielo rojo. Estamos al fin solos, stráctica. Escucho la respiración del bebé y el olor de su cuerpo me hace cantar mientras amanece. Imagen tomada de Google. Etiquetas: cyborgs, ministry, relatos Animal despierto
7.6.08 @ 11:33 p. m. Miro tu cara barroca porque dixit el arcángel sucio ustedes sanos. Aquel mendigo que nos miró sin rabia, distinto a tantos mendigos amenazantes, legañosos y violentos como si hubieran corrido, sudado como animales de carga. Decía que te miro, como un animal despierto sin deseo de inmortalidad. Cuando te vayas tal vez recuerde que a veces pienso en cyborgs obsesivamente y en las películas de Cronenberg, porque me sugieres extrañeza después de la fiesta de la carne. Y lo absurdo es risible cuando se sueña con chatarra magnética y autos ensamblados en diseños futuristas. Atrás del telón de las imágenes, funambulistas suicidas. Un crack de fantástica violencia. Pero ahora sigo siendo un animal despierto que quiere escalar hacia cimas, lejos de la ciudad fracturada y cerca, muy cerca de ti. Desato mis soundtracks tocando la punta de mi lengua. Giro y allí estás. Etiquetas: cyborgs, david cronenberg, relatos saltando sobre el tiempo
29.5.08 @ 10:30 p. m. usando adjetivos como si fueran bocaditos de fiesta, relevando el síntoma amoroso ante una cajetilla de cigarros enviada por un amigo de la infancia: lo sé. carezco de la gracia naif aunque alguien me diga con mitad sorna, mitad cariñote, eres mi alicia in wonderland. sentada frente a la ventana de vitrales rojos sin nostalgia escribo un cuento cruel, todo lo contrario de lo que quisiera tener, le pongo ferocidad a la star con cara de hada rocker; los acróbatas asesinos son sus amigos y maldoror el líder de la banda urbana con bolsas de snacks y cocaína fina en bolsillos secretos. botas rojas, botas negras y cuervos sobrevolando cerca de los vitrales. al final la imagen de una cyborg soñadora, calibrando qué pondrá en su ipod incorporado al borde de su platinado corazón. cómo no vienes chica soul, cómo te has ido tanto tiempo funámbulo errante. a veces me canso como loca irremediable y le doy duro a los adjetivos, intercalo metáforas, me voy por la pendiente de la desmesura con la torpeza de un niño adivinador, colisiono con señales de autopistas, riffs e imaginistas. y busco un café iluminado que le dé el punto cromático a los retratos oscuros, a las facciones duras y seráficas. no sé, me detesto, quiero destruir mi máquina sentimental, quiero matarme y ser transparente en todas las perfidias y las bondades. quiero ser un cómic de milo manara, luego lo maldigo; quiero ser un andrógino inescrutable que vive en una historia de outsiders viajeros. nunca un personaje tristón colgando fotos de muchachas dormidas. cero ataque frontal, alfa y omega del odio, pero yo no soy perversa, ¿te diste cuenta?. ¿me ves? no tengo esperanzas como el pastor de las ovejas arrepentidas, no amo al gurú que cierra los ojos con majestad en su postura de buda sin panza. tengo tus ojos cuando contemplas esa flor carnívora que es la ciudad madre, la ciudad vieja, la ciudad adolescente. ¿alguna vez has sido frenéticamente infantil? así he caminado en grupos xxx, aparecí en films turbulentos, habité la zona de stalker y ciudades abstractas para saltar a playas donde las fogatas se encienden prolongadamente como en una película felliniana. y en un parque con columpios y toboganes el chico de la casa de cartón en mí se encarnó cuando preferí la negritud del mundo. hey malcom x, hey linda billie, hello panter woman. soy la lluvia de un invierno demasiado extraño, con su rayo de silencio tomando el rostro de greta garbo y la seriedad computer de jennifer jason leigh, soy el giro de mil chicos africanos en el centro de las fronteras. atmosférica escena con ian curtis al fondo del túnel, asalto a la ciudad y sus esferas. flor carnívora despojada, dancing, disturbio, translúcidas construcciones, panóptico destruído, ¿imaginas el film imperfectamente hermoso? un montón de alucines impúdicos e inútiles. arcángeles muertos, muertos para siempre. y toda la música que los visionarios soñaron, aquí, en el ojo que ríe y ríe. Etiquetas: billie holiday, cyborgs, ian curtis, jennifer jason leigh, malcom x, panter woman, relatos, riffs imperfectos
31.3.08 @ 2:39 p. m. el contorno de tu rostro jamás será descrito como armonioso. tus ojos tienen una caída extraña cuando tus párpados se cierran y al hablar tu boca se corresponde con tu mirada claroscura como un detalle expresionista, levemente brumoso que parece decir: bésame. hacia tus piernas la contemplación de tu ano desnudo paraliza el tedio, y preciso un néctar helado cual criatura golosa. líquido el gesto erótico, me avientas sobre una cama desolada en una habitación llena de objetos maravillosos. no sé por qué esa sensación a caverna me invade, a vuelo de mariposas que se mueren, a pink floyd llegando desde algún reducto. fanzinero con la k levantada en el texto lanzallamas, echado sobre el parquet, sin sueño mirando a tu reina desterrada, tu sombreada mujer que sonríe cuando le cantas entre riffs, como si ambos levitaran. cyborgs que huyen de la ciudad cercada. Etiquetas: cyborgs, fanzineros, pink floyd, prosa De regreso tram tram
12.1.08 @ 10:51 a. m. Volví a una bitácora que hace tiempo no leía. La lealtad a un blog se determina por detalles, generalidades, y por algo indefinible como lo que sucede cuando eres fiel a una amistad aunque pase mucho tiempo. Nada de cielos o infiernos, materiales inflamables que arden al mínimo contacto con una sustancia corrosiva. Por ejemplo Film X podría ser considerada como la secuela de un proceso y no sería fallido verlo de esa manera, sólo que no es lo único. Hay mas y más porque es simple y complejo ser humano. Lo inhumano se filtra en las noches solitarias sintiendo a la ciudad en su vastedad, y estás pasando el jugo de naranja, así que tu garganta se humedece y hay color en el aire. Sí, raro. O cuando ya no hay mate y cada objeto cercano está tocado por la soledad propia. Todo se conecta con uno y uno se conecta con todo. Así que a pesar de lo nebulosa y turbia que se torna la vida, hay resquicios de días que no volverán, de noches marcadas por el insomnio y el agotamiento. Leer un blog lleno de violentos relatos puede ser grato en ese sentido tarantiniano que te sacude y te recuerda que hay demasiada debilidad en la gente y que tú no eres la absoluta excepción. Que transpiras frío cuando manejas la bicla en verano, por las calles pequeñas de tu barrio. Aún hay algún rascapies tirado en la pista y si llueve finamente, es lindo. Como si toda la violencia fuera lavada por la lluvia en un instante. Manejas la bicla y recuerdas el relato sobre la ciudad plena de gente maligna. El hombre que destroza el cráneo de un proxeneta y la muchacha que bebe su esperma llorando, putos y asesinos marcando el ritmo de la ciudad. Pienso que Lima aún no es tan feroz como Madrid y luego no, a veces puede serlo, no cada día ni a cada hora, mas sí, y me reduzco por un instante a un puñado de huesos crujientes, a una voz susurrante, una niña acurrucada en su espacio oscuro. Abro los ojos y vuelvo a leer, recordando de pronto al criminal del martillo que nunca pasó hambre. O sí, siempre tuvo hambre de vida. Era un chico ensimismado, extraño y solía andar solo como un perro expulsado por otros perros. Era un sufriente desalmado que mató a una adolescente risueña. En mañanas como ésta cuando el sol quema la piel y los niños juegan en las calles o salen con sus skates hacia las playas, tengo nostalgia de los bosques que no conocí. Todo eso se repite, digo, la sucia nostalgia, la sensación de no pertenecer a algún lugar aunque después sienta que la ciudad es el espacio irreemplazable y que los libros esperan en estanterías, mientras la palabra placard resuena maravillosamente cual irrupción que corta la escena negra. Un sonido, una pronunciación cual mantra de tránsito. Negra la vida, negro el universo, todo lo mejor negro y a color cuando lees quizás un cuento donde el movimiento es constante como un péndulo ligero y el soundtrack tiene la voz de Lou Reed que se pregunta por qué no puede ser un hombre bueno. Querrías ser violento como Harry el sucio o como Raskolnikov, o tal vez como Robocop, justiciero e inmisericorde, racional como una máquina reestructurada entre cyborgs, un vengador separado de las burocracias, un estudiante hosco amado por alguien que no sabe orar y que siempre ora a su modo, como los mártires inconscientes que pululan por la ciudad incendiaria. O no puedes ser ese hombre bueno del cuento, eres la mujer, eres el hombre que camina sin mascotas, sin nada por la ciudad rota, por la ciudad recompuesta, rearmada después de las convulsiones de ayer y Lou se pregunta otra vez por qué la bondad es difícil. Nosotros salimos de casa y en los paraderos de los autobuses, algo sabemos, poco a poco o de golpe, como extranjeros torpes en medio de una metrópolis hostil, exudados sin coca cola ni zapatillas nike, solitos y de alguna manera libres. Etiquetas: bibliotecas, bikini kill, blogs, ciudad, cyborgs, el asesino del martillo, film x, harry el sucio, lima, madrid, raskolnikov, robocop ◄ Older & |