“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean"
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Bosques y máquinas//
“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean" Anotación sobre el loco amor
29.6.11 @ 8:31 p. m.
En twitter que es un lugar de afecciones vía tuits [y de hecho, para muchos, los Dm's las intensifican] me topo con revelaciones. A mí me gusta la arroba pública, el replie que los que sigues y te siguen, verán en el timeline. Confío en ellos en muchos casos o no confío en nada. Mi escepticismo es alegre, una herencia de años bárbaros en Lima, donde nací y de la que he salido algunas veces. Viajes salvajes. Viajes más allá del texto.
Hoy me encontré con mi propio tuit, una pregunta: ¿Quién te mira como si fueras su elán?. y plaf, cayeron como cascadas, imágenes y un toque de melancolía revuelto con lo gracioso. Esa gran bola de ridículez que rueda como caramelitos que se han consumido en días y noches de hambre. Por alguna razón, ya no compro caramelos y siempre frunas y otros dulces que no se acaban en los mini-markets. Suelo hallar raciones de frunas a dónde voy, como lo que ves por todas partes y es paja, cosas componentes de paisajes, de rutas cotidianas, de recuerdos y del futuro que es hoy. O cosas que flotan en la nebulosa a la que llegas en sueños o en una parada del bus, por ejemplo, cuando miras por la ventanilla cubierta de vaho y afuera la ciudad, una vez más es como un gran fresco al que la niebla va llenando poco a poco de todo eso que somos sus habitantes, sus nomadas, sus hijos.
¿Quién te mira como si fueras su elán?.
Anotaciones sobre twitter
17.6.11 @ 5:23 p. m. Me atomicé en medio de las listas. Ahora, cuando las borré, me siento liberada y al mismo tiempo experimento algo parecido a estar en medio de un subway en el que ya no veo a mucha gente. Muchos de ellos no me veían ni me escuchaban: había una relación unilateral. Era como si fuera un stalker develada. Llegué al punto en que todo se cruzaba como noise fabuloso y ABRUMADOR. Me quedé con dos listas. Etiquetas: twitter 24.1.11 @ 6:09 a. m. Los tuits volvieron, los desvelos también. El insomnio no es un insomnio feroz, diría que tiene la luz de un cielo de fantasía. De todos modos, al final hay una sensación de resaca. Descansemos. Etiquetas: twitter Los 20 mil y pico de tuits desparecidos y el verano
16.1.11 @ 6:16 a. m. Aún espero que el timeline me muestre en mi bio, la cantidad de tuits escritos que eran más de 20 mil. El verano se funde con los días y las noches en canciones, como ente de poesía, el eco de Walt Withman en los jardines, los castillos de arena en la playa, las pelotas de colores, el placebo en el texto, las cosas perdidas y las cosas recuperadas. Quizás los 20 mil y pico de tuits. Máquina de las ilusiones [a propósito del 2010 que se va]
27.12.10 @ 4:12 a. m. Este año perdí cercanías y me mudé dos veces. No tengo trabajo fijo, tengo tiempo en las noches porque duermo escasamente. Me enamoro con frecuencia. No cuento otros sucesos porque son complejos y exijen una estructura emocional hardcore en el post, ¡praf! [¿búrlense]. Me excuso, no soy tan abierta para detallar lo personal y a la vez necesito dejar señales, que algunos captarán y otros posiblemente encontrarán un poco difusas. He concretado rutas y no he terminado algunas. En muchos casos soy una vergüenza y explicarlo no es grato. Me ayuda inmensamente la música, a donde voy, dónde esté, realice lo que realice. Me inquieta el país. Lo único que hago a fondo es hablar y hablar con las personas que encuentro, con las que me relaciono y percibo que no es inútil. Tengo proyectos, siempre tengo proyectos. Soy activa en Tumblr. Twitter me ha demostrado un panorama que ilustra mucho de la naturaleza humana. Las grandes ilusiones no han desaparecido, se han transformado. Extraño a los amigos, las playas al atardecer y la reuniones con vino y locura. El cine ha operado este año como un radar y es como abrir direcciones: la imagen-movimiento, la versatilidad, las asociaciones de lo visto con el cotidiano. El cine abre caminos, pluralmente, de los superhéroes a los zombies, de los dramas al dinamismo, de la risa a los enigmas. Una visión lynchiana, una tesis fílmica sobre la nanotecnología, un camino de humor ácido, un serial de animes y ternura, un musical con baterías, un estruendo sex. Finaliza el 2010, otra secuencia, los primeros diez años del siglo XXI. Nos materializamos, nos buscamos, nos separamos, nos encontramos. ¿Recomenzaré en el 2011?. El dilema. Acá estoy en la marea. Piélago, todos somos piélago, dear. Etiquetas: 2010, cine, k, tumblr, twitter, your mind is a cinema Torpe Virginia
12.12.10 @ 12:03 a. m. El otro día le dije a A, que los nómadas son juzgados y vistos como gente que no puede estabilizarse en un lugar porque eso no responde a lo normal. A me replicaba al principio con humor, y al final un mutis. Ahora tengo una espina dentro. A es una de las personas simpáticas que no quisiera alejar de mí. No conozco a A, nunca le vi. Creo que le escribiré un mail. [¿Dónde demonios guardé su mail?.] Etiquetas: deviantart, nómadas, torpezas, twitter Cuando escribes en twitter en las madrugadas
4.12.10 @ 5:34 a. m. Hay una sensación de desierto. A mí me recuerda a los westerns que mi papá veía, la cara de John Wayne, el sol terrible que le cerraba los ojos, el bar solitario, la voz del algualcil, escenas sin disparos. Eso me sucede en un momento, a veces como una situación absurda , algo no precisamente forzado o ridículo. Lo que se siente en twitter al fin es una gran libertad, como si el desierto se desvaneciera cuando la invisibilidad [la que tengo en twitter] fluye en esa marea. Cuando pones una piscina en medio de ese desierto y nadas. Sabes nadar. Etiquetas: twitter Cumpleaños y naranjas
11.10.10 @ 5:45 a. m. Un cumpleaños puede ser un desborde, un día de fiesta entre la calle y el hogar. No sé si hay hogar para mí, puedo decirlo aquí como si no importara, con algo de cansancio y restos de exuberancia. Tus aerolitos, querido Xtian del lenguaje demente cayeron ayer allá en tu Madrid tecnicolor. Acá han resonado historias de muchachos perdidos, los losties de una ciudad que se moría hace unos años. Me quedé comiendo naranjas después del ruido, del multicolor paso de unas horas en medio de pastelilos y vinos. Recordé un tuit escrito el año pasado que le envié a @popstitutes sobre naranjas. ¿Alguien lo habrá guardado? Lo parafraseo: Las naranjas son exquisitas, se parecen a pequeños soles. Sonaba mejor, tenía más palabras, lo recuerdo, pero no encuentro lo que exactamente escribí. ¿Les ha sucedido que al extraviar algo sienten que si lo recuperan algo sucederá?. Un impreciso deseo. Y claro, una camina en la habitación, rumiando palabras, tocando las copas, mirando cómo Jack Nicholson interpreta a un militar furibundo que dictó un código rojo, un código de muerte y que jamás de los jamases, creerá que cometió una felonía. Mandar a matar a un soldado y declamar con furia un discurso sobre la defensa y el honor. Veo a la última naranja y la dejo, me abandono en su olor. Unos minutos más y la noche se habrá convertido en el pasado, un lugar común no, fue una noche bárbara. Al final de una de esas noches, sólo te queda sentirte viva como un niño salvaje o una amante que reúne unas cuantas señales misteriosas antes de lanzarse al sueño. Cristales. Etiquetas: jack nicholson, k, naranjas, twitter Fotografías del misterio
17.9.10 @ 6:14 a. m. Hoy me sumergí en una. [Entre las pausas de la noche, las controversias políticas, los debates en torno a la alcaldía de Lima, las bromas, las sinopsis, twitter y tumblr, el paso del tiempo es ese bólido que algunas veces ni se siente] Mientras Betty Draper en Mad Men, le decía a su hermano: - Papá solía multarnos por las charlas triviales, ¿recuerdas?. - La conversación es un arte - replicaba él. . . . . Siempre algo se desborda inesperadamente. En la madrugada, eso sucedió. Los ruidos que llegan al amanecer parecen más fuertes, cada claxon, motores rugiendo, y en la pantalla el rostro de Betty Draper fumando solitariamente en un bar. . . . . Una ola húmeda inunda la ciudad. La primavera es una sombra. Etiquetas: k, mad men, series televisivas, twitter, vagoneta espacial Fui una máquina
27.8.10 @ 7:51 a. m. Me siento adrenalítica. Me saqueé a mí misma en la madrugada y por ratos experimenté esa caída de carrusel, el caos. Un mood disperso que se nutre de aletazos procesados en las horas. Vincent D'Onofrio cruzando el gesto en su media sonrisa. Los tuits leídos como libro collage, el pulso de la ciudad que estalla y las reminiscencias de una infancia plena de gags, los temporales. Twitter agudiza los impulsos y la madrugada te ayuda ocultándote. Cuando amanece, será difícil que lean ese rail de tuits lanzados al timeline. Quienes comparten la madrugada en horarios alternos, son los que reciben la avalancha. Te borran de las listas y en algún atisbo, te das cuenta que realmente no hay afinidades. No gusta ese tono desprendido de todo lo atrayente que impacta en las redes sociales, un movimiento inmenso de voces que se reconocen entre sí. Tampoco te sientes como si fueras un alien, porque eso encubre una soberbia dañina. Lo gozoso viene cuando lees un rail que te estimula, te conduce a otras zonas dentro de tu zona. Las cercanías que llegan con el lenguaje, por diferentes vías. Te conviertes en una máquina: el cuerpo cual máquina que exhala fluídos. Dejas tu aliento en un zoom prefigurado segundos antes de escribir. Corres, te detienes, miras, te miras, tus dedos marcan el teclado. [Encontrar entre las voces faveadas masivamente, también al efecto hiperboreal, ese que te lanza una y otra vez a esa zona llamada Twitter] Faye Duwanay y Monomatopéyica
18.8.10 @ 4:17 a. m. Los personajes se encuentran en un pin up fantasmático. Una muchacha que usa un avatar con el rostro de Kate Bates en la película Misery. La psicópata con gestos tiernos y perversos. Y Faye Duwanay en un episodio de CSI en canal AXN: la madrugada es una colosal propiciadora del rail. @monomatopeyica dice: De noche todos los patos son gatos. Y yo pienso: De noche todos los insomnes son gatos. Y qué importa, la forma o los modos en que se deslizan los absurdos, como pequeños animales en el cuerpo. Faye Duwanay vira al absurdo: muere en el episodio. Su sonrisa desaparece como la madrugada, como las redes sociales que se vuelven aire, átomos dispersos, secuencias de sueños. Monomatopéyica es real y no la conozco. FD se ve ahora como una actriz vintage. Todo es tan real como un cinema que acontece cada vez que lees y escribes, caminas y miras. O como las pausas espectaculares de la noche en la que Tom Waits ruge. Ondas descartables
3.6.10 @ 10:40 p. m. ¿Sientes la hostilidad de alguien en la lejanía?. Una palabra tuya resonando como algo ridículo. Pensaba en eso y recordé a un filósofo recién graduado que escribe de una manera que sin duda le llamarías un geek y que te dice: qué onda, boliches. Creo que si lo observas en amplia panorámica, resulta un nerd de nuevo tipo, porque no se limita a pequeños círculos, desarrolla conferencias, domina el área modal de la filosofía y creánme que ese campo es complejo. En verdad es alguien extraño si lo ubicas al lado de otros. muchachos. Es como un humano preparado para disparar complejidades. Y en su vasto vocabulario la palabra onda es algunas veces un pequeño fluído oral, rico. [No dice buena vibra , eso no]. Ustedes, a estas alturas, posiblemente hallarán a este post, como un anecdótico bosquejo. Vuelvo al punto de partida: la hostilidad. La onda agresiva que por ejemplo va dirigida a ti. A mí, particularmente me parece imprescindible en su punto poderoso, como un pliegue que puede ser cortante o no, dirigida no para fricciones personales sino para tónicas textuales, polémicas, etc. Sin ironías devaluadas, discursos anquilosados, materializados en una tristeza colérica. A veces me he preguntado hasta qué punto buscamos soportes del conocimiento que armonicen con nuestras maneras de ser. Y miro hacia atrás, los blogs que escribí, y antes, lo que fui, lo que me formó, la potencia de la biblioteca informática, los descubrimientos, la sónica de eros, la ciudad y las ciudades. Lima como una extensa zona magnética, el país como un lugar que se conoce a través de la Historia no oficial y recorriéndolo. Apus y bosques. Ríos. El Océano Pacífico, espumoso y nuestro. Una manera de confluir con lo universal, los espacios, los detalles. Este zumo de limón sostenido en mi mano, y ni digas más papalote crash, me azuzo. Venus in fur, The Velvet Undeground. Códigos de barra del terror. Hace unos años, en mi calle habían cadáveres, hoy ese pasado parece niebla, pero realmente, es como plasma y placebo. El olor del jabón de heno me recuerda a los comics tirados en el piso cuando sonaban los disparos, todo olía a heno. De pronto el mundo era el sonido de altoparlantes de ambulancias y heno. Fusión. Y un niño más pequeño que yo corría con su pelota en la mano, gritando ¡Qué onda papá, qué sangre!. Lo he recordado hoy cuando estaba en twitter. Y no sé si volveré a escribir: onda. Heno, sí, madre. Etiquetas: guerras, ondas, twitter Movilizo a mi palanca japonesa con extrema delicadeza. Monstruosamente!.
19.5.10 @ 5:33 p. m. Así lo escribí en twitter, dando saltitos en círculos. Sí, con magnética de risa. De mí. Me veo como ese muchacho que para hacer un graffiti, se subía a una banca, y quedaba situado entre la pared y el vacío. Si se caía, se rompía la cabezota. No hay té. Bessie Smith canta Baby Doll. Veo a la neblina pegada a la ventana. Va a entrar a la sala de esta casa, en la que estoy. Pequeños ruidos cósmicos. Me levanto a tomar agua. Vuelvo y soy consciente de que los detalles de esta tarde son como gotas de lluvia sucia. No los puedo contar y sé que anotarlo acá, opera como un dispositivo de liberación. No sé cómo les va a ustedes en los días fríos. Muchas personas se deprimen y se esconden o por el contrario, quieren ser muy sociables. Aferrarse al mundo, a todas sus ventanas, sus supermercados, sus fiestas, sus laberintos. A mí me alientan hacia la autodestrucción que se convierte en fuente de vida. Es un proceso que no me provoca, describirlo. E imagino que es intuido por quienes tienen idea sobre los actos que requieren esfuerzo y alegría. No entiendo por qué debería legitimizar a este proceso únicamente con angustia. Creo que estar demasiado triste no es deseable ni siquiera para acometer el impulso snob de verse como personaje de film de la nouvelle vague. Y languidecer de noches musicales con Chet Baker y Satie. No estoy llena de pavor, pero veo al pavor en las palabras y en las cosas aparentemente genuinas que se develan en una mirada de vampiro. No sé si estoy expresándome claramente. No buscaré la alabada claridad a costa de destrozar lo que me constituye. Como si debieras lanzar imágenes amables y mostrarte encantadora, como si debieras conservar ese status a como dé lugar. Como ustedes, creo que se dan cuenta, tengo atracción por franquear los límites. Como a algunos de ustedes, siento que la marca deleuziana ha sido muy benéfica. Por eso no me interesa explorar las rutas de la cólera, aunque no sea ésta vuestra Rain/ Vier_minuten, un ejemplar especimen de la paciencia. [Cómo afrontan ustedes los acontecimentos duros?] Cerca de mí veo a una mujer anciana que no se deja abatir por los achaques y las caídas. Ella es mi apologética de los días que pasan. Su vida es muy simple, muy cotidiana, pero no por eso menos pesada. Es ejemplar. .... Mi palanca japonesa es un dispositivo concreto y funcional. Existe en mi mente. Tiene mucho del imaginismo fantasmal y de las películas sobre monstruos. Y pequeñas y sustanciosas dosis de inoculaciones filosóficas. Lo crucial pasa por vivir una soledad alimentada de compañías, té, escénicas, viajes. No me conformo con los planes del viajero paradigmático. Siempre estoy viajando. ... Aún me resisto a ver a Freddy Krueger en nueva versión. Aunque decir nueva versión sea una paradoja, nada rica. Monstruosamente. Uf. ... Tengo a Bjork atravesada en unos bellos trazos, a su voz y su platinium impacto. The venus of the music. Yeah. Mientras veo a Bjork vestida de cisne me digo: haces bien en atacar tus lastres. Panorámicas del cuerpo. Ataque al individualismo. Un rastro de fango. Me saneo [aunque siempre nos intoxiquemos de algo..], aleluya. Hasta pronto, queridos desconocidos. Etiquetas: bessie smith, deleuze, twitter Alternadamente
16.5.10 @ 1:14 a. m. Leía twitter multisensorial y entre tantos ritmos me deslizaba y deslizaba como jugando. Vortexxx. Lou Reed y Shintaro en un pin up alternado con otros pin ups. La propia voz perdida en los pleamares de la madrugada. Me he atrasado escandalosamente con algunos deberes. El bólido tiempo se lleva algunos escasos rastros del amorous. Hoy me caí estrepitosamente y fui atendida por varias personas. En el filo de una vereda húmeda, caminando distraída. El juez Garzón ocupaba mis pensamientos. Mi caída no importa. Importan otras. Sentirse frívola al paso. Un especimen rayando el pop filozombie. No, no. Es reconfortante en el óptimo sentido, entregarse a Spinoza. Un must profundo, mientras ves maniquís con expresiones melancólicas en las vitrinas. El piso abrillantado de las tiendas, el marco de las puertas, arquitectura funcional y bella. Los miradores. Y Spinoza entre los reductos. Una manera de no caerse a otros hoyos. Plateaux. Etiquetas: lou reed, shintaro, spinoza, twitter Twitter volátil no volátil
14.5.10 @ 6:22 p. m. Escribo en el reverso de las cosas domésticas. Los primeros oleajes fríos han llegado. Twitter en el medio como un tablero móvil. Tengo muchas ganas de escribir y el post opera como una anotación de más de 140 caracteres. Si me dejo guiar por los favoritos que me marcan, diría que he empeorado. Ni menciono nicks, tan sólo digo que soy impopular ciento por ciento, pero no porque hable mal de los que escriben en twitter o lance denuestos a diestra y siniestra. Si no porque soy incapaz de desarrolllar cadenas de social influjo. Y paradójicamente, me dejo envolver dentro de los piélagos tuiterianos. Oh, sí, las afinidades invisibles. No uso facebook. Mi flickr está perdido. Lo retomaría y le daría las fotografías del tren, las esquinas de la ciudad trastornada, los focus del verano que se fue. Ráfaga por ráfaga. Al mismo tiempo siento que twitter como bloque expandible es un hogar mutante, una zona que es refugio en el sentido de congregación inédita. Somos miles y nos acompañamos, somos los solitarios, somos los diversos, los noctámbulos, los matinales, los pasajeros. En twitter, existe la norma no escrita para muchos de favear a los que te favean y siguen. Lo que opera como un intercambio de favs, un corolario de agradecimientos. Por mi parte no sigo simultáneamente a varios tuiteros que suelen ser mis favoritos. Eso es incomprensible, lo percibo. Me pregunto cómo el poder de las redes sociales puede crecer y a la vez ser tan volátil. Para mí funciona como un gran campo magnético, donde sé que lo más gratificante es en sí la escritura, lo que se pierde y recupera en la memoria y en el attachment de lo que no descartas. Las ideas, los procesos, el paso de las afinidades invisibles, la lejanía del sonido trash. Y no desprenderse de lo que te recuerda cuáles son tus roadsides, los opuestos, las coordenadas distintas, lo lejano. Tú eres tu storyboard. No importa si no eres un numen, si no eres una musa. Importa el efecto, sónica por sónica, con el post-it veloz, las cosas simples. Todas las incertidumbres. Espacial. Esa clase de lluvia que te transforma. Vamos, cuerpo. Etiquetas: twitter Exquisita no exquisita, uh.
@ 2:00 p. m. Me gustan Los Mirlos. La cumbia de las raíces. En las rutas del Kurupí, me reencontré con ellos. Bambalinas en honor a la Amazonía peruana. Hoy me dijeron exquisita y pensé en si sostendrían ese adjetivo al saber que me gustan las cumbias. Las primigenias, sin gran parafernalia. Luminosas y con ese rayo fever de la erótica que distinguen a los que viven en los trópicos. Oh yeah. Etiquetas: blogs, cumbias, kurupí, los mirlos, twitter Efecto hiperboreal
13.5.10 @ 6:27 p. m. Me he re-enamorado de Kafka fabulador. Y encarné en un gato salvaje durante una siesta que duró menos de diez minutos. El otoño, los punteos de twitter, las palabras, Carnal Art, la computer que no es mía, el origami rescatado, las revistas satinadas con historias dementes. Toda la ciudad. Todo influye sobre mí como un efecto hiperboreal. Etiquetas: efecto hiperboreal, twitter Sónica de la altanoche
11.5.10 @ 1:52 a. m. Escucho el programa de @altanoche mientras duermen en esta casa y dibujo a una pequeña Hypatia en zapatillas. Dibujo torpemente y me río, pero ella es Hypatía y sus tenis son rojos. Un pin up tras otro pin up musical. Os mutantes y el pleonasmo. Té. [Krauss y Gokú] Los ribetes de la noche y los papeles cruzados. Leía unos tuits de Paloli y me quedé pensando en el under de los curadores de arte. Paloli. Paseos por los puentes y los miradores. Pedazos de lunes como el de ayer que fue soleado y húmedo. Las caras de una ciudad llena de esquizos y escénicas de contrastes. Han escrito posts con fondo radiofónico?. Se siente como si estuvieras caminando en un bar solitario, con una rockola eléctrica en la madrugada. Es ahora. Y en la mesa tienes papelitos, así que si te animas escribes un post-it sobre algo como recordar que necesitas los stickers para el escritorio, y la caja de frunas para D. Clac, la rockola resuena en la sala. Paquito y los alter-egos. Baila peregrino, baila cowboy Behop, baila Kikí. Baila superhéroe de la viñeta viva. Qué te provoca la noche radiofónica, la altanoche?. La imagen de la arena en un desierto lejano, con sus adolescentes ebrios en la madrugada, moviéndose en el terraplén dorado de una casona con techo de tejas blancas. Buuuuum, allá vienen Beatrix Kiddo y Zatoichi. Huye el oldboy, viene Aletia, la adolescente de Gaza. Boquitas pintadas de Puig. Enamorados sigilosos con mochilas que duermen en áticos inmensos y proyectan en alta resolución Recuerdos, de Woody Allen. Los besos y la balada, adolescente huesudo. Y textos de Genet en papeles que vuelan en el desierto. Un plano felliniano, la irrupción de Bowie en el ecran al aire libre. Vámonos al mar, Lou Reed. Alguien grita Indígena en la altanoche y estamos caminando por las dunas. Dime, si esta arena que se escurre en nuestros dedos no es como el polvo de nuestros días? Al final del pasadizo del desierto estamos tú y yo. Etiquetas: altanoche, la vita radiofónica, twitter Un pin up de la madrugada
8.5.10 @ 5:39 a. m. Hoy supe que twitter me ha dado cual máquina de hacer pájaros, maneras de transitar los días, las noches, cada secuencia inesperada. Siempre sentí a twitter como una zona móvil plena de roadsides diversos. Ahora opera como si fuera un espacio de cineramas. Constantes, cambiantes, paradójicos. Y las diferencias son necesarias. A mí me esclarecen y me azuzan la nota rock. Mucho rock y golpes filosóficos. Lo dije: no soy culta, sino una constante estudiante. A veces [es inevitable el a veces] me descubro en los otros, me siento como un pase de página, un recuerdo diluído, me vuelco a la zona y escucho. Tantos ritmos retroalimentados. En otros instantes, aleteo otros punteos. Bruuuúm, el sonido lejano. Como si pasaran tractores, como si sonaran tragamonedas, como escuchando el rebote de voces en medio de fisuras. Me levanto en esos momentos, preparo mi té, salgo al pasadizo. Suena mi celular, contesto, me conmuevo. Me quedo paralizada. Y al minuto siguiente, vuelvo a twitter. Etiquetas: twitter Plateaux de los 140 caracteres
26.4.10 @ 5:22 p. m. 26.abril.10 No es exactamente un taller literario, Twitter. Es un hogar de radiaciones lejanas. De cosas delétereas. Allí puedes estar tan solo y a la vez te sientes cual compañía que lanza su voz sin obligados destinatarios. La mayoría de las veces, el mensaje se pierde, así que vas tras su sonido y lo guardas cuando te provoca bucear en la marea de los tuits. Aquí en la habitación está el té. No hay cafeteras, sólo imágenes de cafeteras modernas, de mesas y barras. Asoma un Plateaux que es lo mismo que un arcángel arcabucero. No es ficción de adictos. Es alimento. La borrasca, el desorden de los bolígrafos, los nicks y el noise. La cosa fantasmática, la cosa finita, la cosa rota. El arcángel arcabucero es la idea, las alas, el insomnio, el olor del animal que es el otro. El momento en las escaleras en penumbras, la lluvia que gotea sobre tus recuerdos, Beach Boys. Todas estas ganas de deshacer el noise de las cosas rotas. Un vinilo recuperado, una voz distante, los ecos de las pimpinelas, la risa. Un graffiti, una instalación de sentimientos secuencia por secuencia. El próximo hola. Etiquetas: beach boys, k, twitter ◄ Older & |