“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean"
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Bosques y máquinas//
“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean" Anotaciones sobre twitter
17.6.11 @ 5:23 p. m. Me atomicé en medio de las listas. Ahora, cuando las borré, me siento liberada y al mismo tiempo experimento algo parecido a estar en medio de un subway en el que ya no veo a mucha gente. Muchos de ellos no me veían ni me escuchaban: había una relación unilateral. Era como si fuera un stalker develada. Llegué al punto en que todo se cruzaba como noise fabuloso y ABRUMADOR. Me quedé con dos listas. Etiquetas: twitter Los motivos de los nómadas
5.6.11 @ 12:32 a. m.
Siempre habrá razones para mudarse de casa, hasta que alguna sea tan fuerte y sólo te quede esas salida: tu condición de nómada en acción. Etiquetas: k hambre, relojes, tocatas, olor
3.6.11 @ 5:18 p. m.
me voy el 5 de junio a pastelear dice el chiquillo con pegamento en las manos olor de terokal restos de pbc y letrinas al paso en los arenales mamá las cosas truncas los fierros oxidados las soldaduras en la calle las ganas de comer algo rico que te introduzca en el paraíso tú sabes papelucho y el piso sin parquet o las parades sin tarrajear el piri piri del sexo que calatos y desamparados acometemos con febril ansia mientras las hordas de niños invaden las fiestas y en las noches los gritos son atroces porque nadie llega tan lejos acá en la polvareda y el 5 de junio no sé qué van a hacer los viejos chochos que se arremangan los pantalones para recoger comida que dejaron en las fábricas donde hacen conservas y el tomate huele mal nunca como nuestros días bastardos en la gloria de la soledad y los cacharros en la intemperie bordeando a los perros y a la luna perdida en el paisaje que lentamente sobreviene mientras dices píntame el corazón ebrio acá acá exactamente en este lunar en esta huella de nacimiento que luego nos extraviaremos hasta perder los sentidos y asomará la parca sus ojos violentos cuando roces ese vestido de satén roto y asaltes los supermercados como soldado feroz en medio del silencio para cargarte a un vigilante que nadie verá en los noticieros ahora que nos preguntamos a dónde vamos a dónde Etiquetas: plaf El gif escogido
2.6.11 @ 12:05 a. m. Etiquetas: tumblr ¿Despilfarrar?
22.5.11 @ 5:05 a. m.
Tal vez creen que despilfarro las palabras. Mi cuerpo está en las palabras que nunca siento que me aprisionan, mi cuerpo se libera, lanzándolas, descubriéndolas, dándoles duro en el acto de hacerlas caer o estrellarse contra el silencio. Y no es algo terrible, el acontecimiento se pierde entre otros tantos. El cuerpo se ejercita, se estira como un juguete elástico.
Me gustaría despilfarrar en cafés al paso, en algún cybercafé , no sé si en un Starbucks. Me gustaría despilfarrar dinero, en botas y carteras. Y en colonias caras. El lujo en unos días como ataque a la sensatez.
No despilfarro porque me puedo enfermar y si me enfermo, mi cuerpo o las palabras, se quedarán suspendidas, perdidas, anuladas. Quién sabe qué les pasaría. Nadie sabe qué nos pasará, pelusa.
He despilfarrado algunas veces. He gozado. Ustedes saben cómo se disfruta la transgresión, cierta necedad o alguna maravilla, una manera de atacar al tiempo sin que te duela. Como en las canciones de alegres pasiones, ¿cierto?. Como en un concierto vibrante, el mejor, el inolvidable. Como si fuera un niño millonario que desconoce el precio de las cosas que ve en la vitrina, cuando por primera vez sale de shopping con sus padres, con la diferencia que eres como ese niño, con derecho a despilfarrar sin que tus padres te acompañen. No es muy distinto al final, porque sea como fuere, el niño millonario tendrá lo que quiere, sí o sí. De todos modos, será algo festivo, una correspondencia con el cuerpo, un acto deseante. Aproximadamente como esa celebración, saldría a despilfarrar, sin anuncios previos, sin escándalo. Aproximadamente.
Escalofríos y mediodía
18.5.11 @ 1:44 p. m.
Y ya estoy lejos del mediodía, leyendo críticas feroces sobre Von Trier. Sin lounge y martinis en el Timeline Twitter, sin Carlos Zetkin con una respuesta, sin last.fm porque ya salgo a la calle. Porque hay algo inesperado que se te pega al cuerpo, y como manzanas, conjurando al momento. Se me va el frío, salgo. Párpados calientes
@ 2:21 a. m.
Sentir una quemazón en los párpados, mientras la madrugada discurre y escribo en twitter: Rosevinge, acá gritamos por dentro. Batería nocturna.
Va a aparecer Vincent D'Onofrio,después del crimen, law & order. La ola de las series televisivas que funcionan como vías epistolares en la cabeza, una constante movilización. Pensar mails que no enviarás, mails que en todo caso, te los estás enviando. El destinatario eres tú, en plena tocada de discos, de ventanas abiertas en la pantalla, de frío, de ganas de ir a un bar, porque no pisas alguno hace meses y no hay explicaciones sino un largo camino, una forma extraña de cansancio. Desear mirar al mundo desde la barra de un bar, con pisco sour helado y el monumental noise que se concentra en el bar como una invitación a beberse la ciudad, allí sin más charm que la erótica ruidista y la conversación. Si también hay esa sensación de párpados quemados, no importa. Al final, el bar y el cuerpo se complementan y alguien te dirá: hey, qué bonita madrugada, el bar es nuestro.
Etiquetas: k Te vi como a un hombre que caminaba apurado en Silent Hill
16.5.11 @ 6:40 p. m.
SILENT NIGHTMamita
8.5.11 @ 2:25 a. m.
Mi madre se llama Valerie Solanas. Así comenzaba el monólogo de mi novel actuación. Temblé dos segundos y al final me sentí como alguien perdido entre las luces, el público, las palabras y un placebo imaginario en mi cara. Me paralizaron los aplausos, la vida ruidosa en el escenario, tu cara espectral en la lejanía. Me rescató la voz de Nick Cave cerrando la ovación y el telón. Mi madre y sus botas rojas dominaban el flashback de mi memoria. Afuera, sonaron los primeros disparos. Comenzaba la guerra. Etiquetas: relatas tú, valerie solanas La O [2]
3.5.11 @ 10:51 p. m.
Otear. ¿Quién dice otear? ¿Quién te otea en horas como ésta, sin pláticas, sin calidez? Cataratas de Niágara en la pantalla, nieve en la foto, un ensayo sobre Termodinámica y alusiones a otakus perdidos en Tokio, un collage. ¿Quién otea todo esto?.
Orate acomentiendo una felación triste en una factoría abandonada. Le lame el coño de plástico al maniquí roto. ¿Quién otea al orate?. Oteo desde aquí y escribo en un set azul, con cámaras retro, con equipos electrónicos de alta fidelidad. ¿Quién me otea a mí?.
Tal vez tú.
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