
Porque tenía dos canicas en la mano derecha y en la izquierda tu robot, escribí.
-Yo sería el conejo, mami. El conejo que a donde vaya, le dicen hola y le dan juguetes y galletas de coco.
- ¿Ah, sí? justamente galletas de coco y a mí me gustaría ser
- ¡La niña, claro!
- Estás bastante perceptivo querido. ¿Entramos al cuadro?
- Yo estoy con un pie dentro mami, ¡dame la mano!. ¡Me han salido las orejas!.
Dram dram. ¡TRAAASH!
Imagen tomada de Google.
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