“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean"
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Bosques y máquinas//
“Somewhere Nabokov is smiling, if you know what I mean" si explotara la ciudad
20.4.09 @ 2:00 p. m. y cae una lluvia de risas sobre el dossier rojo. parezco abstraerme con esas canciones que por ratos me parecen cómicas. como si viera a un galán con pantalones acampanados y camisa floreada. un noise intermitente de letras dramáticas. y luego aparece fanny ardent en la mujer del lado diciendo que todas las canciones de amor son auténticas, que dicen la más profunda realidad. y no, me digo, tu más honda realidad es un agujero negro que muta a colina verde verde, a calle con jazz, a lengua bonita. pero la canción sigue sonando y dice yo qué haría por no sentir así, por no vivir así perdido, yo qué haría por que estuvieras tú conmigo. e imagino el contraste, plus time. ballard escribiendo sobre la muchacha con piernas metálicas. rossana arquette rubísima friccionándose en un sex delirante con james spader dentro de un auto tan hermoso, tan frío, tan ballard. sin canciones trágicas ni maravillosas puestas de sol. sin dureza fingida: rollercoaster, boomerang, el anti-spleen con sandwich de multitienda, sillas de plástico y desinfección pintada de warhol en serie. y se filtra una canción en esta sala, en este film x, en tu mar, pienso, en tu mar lejano: si ardiera la ciudad, yo sé que a ti te buscaría, hasta el cielo movería por verte otra vez. alguien ríe en la distancia y la voz desaparece como un aerolito en una toma zoom. pero un hombre solitario en otro lugar la escucha, la escucha, la escucha. y cae una lluvia de lágrimas sobre el dossier rojo. Etiquetas: fanny ardant, lluvia, massimo ranieri armonía harmonía
10.6.08 @ 3:22 a. m. Quería escribir algo enigmático, una epifanía lispectoriana breve, un vomitivo con mirada hacia el mar. Pero te recordé y olvidé el paisaje invadido por goliardos y mensajeros criminales. Olvidé la intrusión de una medusa en el texto, el palíndromo imaginario, las escaleras mecánicas, los cestos de frutas que iban a ser un elemento para el escenario noir. Busqué la canción de Placebo y me instalé en la alegría. Olvidé también unas palabras sobre los concursos, los premios mediante trofeos vistosamente decorativos en los blogs, el irónico acróstico, la adivinaza nerd, llamar con el celu a Jstar, mi tadani. Veo a la anédota difuminarse. El texto como nube. El amor como lluvia : Where is my mind?. Podríamos fundar una estética de la alegría, ¿lo crees?. O quizás una estética fronteriza donde los registros de la alegría y la extrañeza se atravesaran como en una pintura expresionista, como un campo de girasoles vangoghnianos, un rumor de hojarascas, un horizonte habitado por autopistas, cafés nocturnos, bares en el fin del mundo. Te miro: tu rostro complementa la ligereza de tu cuerpo, cuando por ejemplo te acercas al monitor y colocas tu videojuego favorito, y sonríes moviendo los dedos. Guardo el slide de tus gestos, un roce procaz que se cae y también cierta inocencia de animal subterráneo. Sí, he olvidado lo que mañana recordaré mientras me despierte lentamente, y descalza me vaya a la ducha, para que el agua me dé algo de lo que somos. El agua en el cuerpo, en las cicatrices, en el sexo, en la sonrisa. Etiquetas: lluvia, placebo, relatos ◄ Older & |